En el día de la mujer, ¿Felicitarnos o acompañarnos?

Hoy es un día especial y seguro que con diversidad de opiniones y sentimientos, yo hoy comparto contigo, sin ánimo de ofender, ni muchísimo menos, solo reflexionar junt@s, lo que para mí implica también un día o un movimiento como el de hoy.

Sé que cuando me dirijo a tí, muchas veces lo hago en tono o en género femenino, la mayoría de las personas que estáis aquí sois mujeres, pero sé que tu también me lees; hombre. Y es que, este día, para mí, no es solo de la mujer, es de todos, incluso de los hombres más, porque si en algún momento está el cambio, éste también, y con mucho peso, reside en el hombre.

Hoy te pregunto, ¿Qué implica para tí este día? ¿Es más festivo, de celebración o reivindicativo? ¿Quizá ambas? No sé, todo está bien ¿sabes?

En mi caso, como mujer, es más reivindicativo, y no solo hoy, a diario, cada vez incluso que me miro al espejo, pero hoy, es ese recordatorio de lo que quiero: Aprender a amarme completa y DEJAR DE NEGARME.

¿Qué sucede con la educación?

Nos han educado para vivir en un mundo de hombres, con una energía masculina que predomina, y un ego que sobresale, en reuniones de altos cargos, por encima de la mesa en forma de falo para ver quién la tienes más grande y así, a golpes de, ya no de batuta, si no de ego, van dirigiendo el mundo en general y el destino de miles de personas y mujeres, bajo la influencia de esta energía y negación a lo femenino.

¿A propósito? No lo creo. Instaurado, Sí! Bajo mi punto de vista el bien y el mal, no existe, solo la inconsciencia (a diferentes niveles) y la consciencia… El caso es, ¿dónde elegimos estar? o más bien, ¿desde dónde pretendemos movernos?

Qué pedimos a los demás, si somos nosotras las primeras que nos rechazamos, que competimos, que nos comparamos, que nos envidiamos, que, incluso, nos insultamos y criticamos. Que seguimos negando a nuestra madre, a nuestra hija, a nuestra amiga… Nos seguimos moviendo desde esa herida de rechazo a lo femenino. Así que, el resto, también.

Las semillas que plantaron

Desde esa programación instaurada en nuestra mente; nos negamos por completo, a todas horas ya toda costa, negamos nuestro cuerpo, » deseamos estar esveltas, finas y bellas para ser dignas de ser amadas «, negamos nuestra naturaleza demonizando e incluso sintiendo asco de nuestra propia sangre, porque nos han enseñado que la sangre es sucia, que huele mal y hay que taparla, sin darnos cuenta de que así, negamos incluso el origen de todo ser humano: nuestra vagina, nuestro centro de poder creador y creativo; nuestro útero y a NOSOTRAS, negando pues nuestra propia vida.

Negamos nuestro placer, regidas por esa herida de la insuficiencia , el perfeccionismo y la auto-exigencia que no nos permite disfrutar de la vida, de los pequeños placeres y de los grandes placeres.

Seguimos en esa desconexión de nuestro centro de poder, nuestro centro creador y creativo, sucumbiendo a una energía sexual con un ritmo diferente al nuestro. Y ni hablar de deseo sexual, de respetar nuestros ciclos en ese deseo y de dejar de empujarme hacia lo que no quiero… ¿Yo que quiero? ¿Me lo he preguntado alguna vez en ese acto sexual?

Todo esto, sigue pasando por el filtro de la creencia colectiva de ser perfecta para ser digna de amor, y estar preparada para cuando él (hombre) aparezca. Con esto no digo que sea así siempre, solo te estoy llevando al extremo, pero ¿sabes qué? Es tu inconsciente el que va dirigiendo tu vida, no lo que piensas que crees, si no lo que no sabes qué crees.

Leerlo así es fuerte ¿eh? Pero dime si no es cierto. Porque si, el rechazo y la negación nos acompaña, nos ha pasado siempre, ya veces, en mayor o menor medida, nos sigue pasando (y me incluyo dentro).

Pero es que, TODO, son creencias instauradas desde ese inconsciente colectivo que las venimos arrastrando por los “siglos de los siglos, amén”.

Integrar los opuestos es la clave del equilibrio

Y aunque el tono puede confundirse con un “ir en contra del hombre”, NI MUCHÍSIMO menos, de hecho, no creo en que el feminismo se base en odio en contra de alguien (en este caso el hombre) si no todo lo contrario, para mí se basa en AUTO-responsabilidad (en todos los géneros). Solo estoy poniendo en duda el sistema bajo el que hemos sido educados TODOS.

El verdadero cambio de paradigma, pasa por cuestionar y revisar TODO. Dejar de creer y empezar a desaprender para, ahora sí, empezar a aprender nuestra propia manera de vivir y existir en armonía, y así poder integrar ambas polaridades, ambas energías que todos tenemos: Masculino y femenino , sin importar el género o condición, todos en un mismo Ser.

En la polaridad está el conflicto, es decir, en los extremos. Ni demasiado femenino, ni demasiado masculino, todo en uno, en el centro, en equilibrio, ahí en realidad sucede la MAGIA. Integrando esos opuestos, funcionamos cada Ser en todo nuestro potencial.

Esto empieza en la educación, en la responsabilidad , pasa por el autoconocimiento y acaba en el empoderamiento y libertad.

El cambio está dentro de ti

Es hora de la revolución, pero no contra nadie, no estamos luchando, no queremos más guerras, no, nosotras no, nosotras nacemos del amor y somos amor, en el amor no hay lucha ni guerra. Nadie gana ni pierde, solo aprende . Nosotras lo podemos hacer de otra manera, ¿para qué queremos hacerlo igual que los demás?

La revolución es con nosotras mismas. Conocernos para empoderarnos. Despertar nuestra energía femenina y así darla al mundo, en todo su esplendor.

Y tú, hombre, hermano, marido, padre, amigo, acompáñanos a ello, a brillar, a darnos ese espacio, para dejar de sentirnos ni superiores ni inferiores los unos con los otros, sino mirarnos de igual a igual.

A acompañarnos a cambiar nuestras creencias colectivas al respecto de los micromachismos socialmente aceptados, e instaurados, a empezar a hablar de otra manera porque la palabra tiene un gran poder: CREA REALIDAD.

También es un día para dejar de reír las gracias de alguien (e incluso de los niñxs) si pensamos y sentimos que son ofensivas (y no solo con la mujer), con la excusa de “es solo un niño” o un “estoy de broma ”.

Hacia un futuro en común

Es un día para mirar hacia delante con vista a un futuro, no rosa ni azul sino femenino, es un día para abrir espacio a esa energía, a la energía compasiva, a la energía del amor, donde el ego se disuelve, porque con una mujer al frente, con conocimiento de sí misma, energías integradas y moviéndose desde el amor, todo va mucho mejor. Es decir, un día para hacernos Más Conscientes.

Una mujer que se conoce, que se acepta, que se empodera y que ayuda al resto a hacerlo, esas deben ser nuestras líderes, pero para ser líder tienes que liderarte a ti mismx primero. ¿Cómo? Conociéndote y haciéndote responsable de ti al 100%, a todos los niveles, físico, mental, emocional, sexual…

Y no es que tengas que liderar a ningún grupo (ojalá si), simplemente es importante hacerlo por el hecho de liderar tu propia vida y dejar de vivir a expensas de lo que los demás quieren para tí, para liderar tus relaciones y salir de ahí cuando sientas que no te beneficia emocionalmente, para liderar tu cuerpo y tu salud , y dejar de sucumbir a los estigmas socialmente establecidos por los cánones de belleza y, por fin, te aceptes 100% tal y como eres, al fin y al cabo, un día para empoderar y liderar tu bienestar. Tomando el camino hacia el verdadero éxito , liderar tus emociones para liderar las de los demás.

¿Qué me dices? ¿Te unes a la revolución del “saberse a una misma”?

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